Tú tienes el control
El consentimiento del dueño, firmado desde el teléfono
Antes de una cirugía o una anestesia, el consentimiento del dueño es obligatorio. Casi siempre es una hoja impresa que se firma con prisa en el mostrador, con el animal ya en brazos del auxiliar.
En ClaudIA escribes el texto una vez y lo asignas a los servicios que lo piden. Desde la ficha del cliente preparas el suyo y le mandas el enlace por WhatsApp días antes. Lo abre con los cuatro últimos dígitos de su teléfono, lo lee en casa con calma y lo firma.
Lo que queda guardado es el texto tal y como lo leyó, con su versión y su huella, la fecha y la hora, y el PDF sale cuando lo necesites. Si cambias el texto, sube de versión y lo ya firmado sigue valiendo.
Cómo funciona
- Escribes el consentimiento en Servicios y lo asignas a los servicios que lo piden.
- Desde la ficha del cliente preparas el suyo y copias el enlace privado.
- El dueño lo abre con los cuatro últimos dígitos de su teléfono y lo firma.
- El PDF, con el texto exacto y su huella, se saca desde la ficha.
El viernes se manda el consentimiento de la cirugía y la anestesia. El dueño lo firma el sábado en casa, después de leerlo dos veces. El lunes por la mañana nadie tiene que buscar un bolígrafo en el mostrador.
ClaudIA atiende, agenda, recuerda y avisa a tu equipo. Lo clínico —qué tiene el animal, si es urgente, qué darle— lo decide siempre el veterinario.