Tú tienes el control
Tú decides qué dice y cuándo se calla
ClaudIA no se inventa nada: contesta con tus servicios, tus horarios y las instrucciones que tú escribas. Lo que no le hayas dicho, no lo dice: te avisa a ti.
Y hay cosas que no hará nunca, por diseño: no diagnostica, no dice si algo es grave o puede esperar, no nombra ni dosifica medicamentos ni dice si sirve uno de personas, y no recomienda productos. Cuando un dueño pregunta por eso, le dice que es cosa del veterinario y avisa a tu equipo.
En cualquier conversación puedes tomar el control con un clic: ClaudIA se calla en ese hilo y sigues tú desde el mismo sitio.
Cómo funciona
- Escribes el tono y las instrucciones propias de tu clínica.
- «Pausar IA» te devuelve una conversación cuando quieras.
- Las preguntas clínicas van siempre al equipo, con el mensaje tal cual.
Un dueño lo pregunta un sábado. ClaudIA no contesta sí ni no: le dice que eso se lo tiene que decir el veterinario, le ofrece la primera cita y avisa al equipo con el mensaje tal cual.
ClaudIA atiende, agenda, recuerda y avisa a tu equipo. Lo clínico —qué tiene el animal, si es urgente, qué darle— lo decide siempre el veterinario.