Atiende a tus clientes
Cuando algo es urgente, tu equipo lo sabe al momento
Un mensaje que dice «mi perro se ha comido algo raro» no puede esperar a que alguien abra el WhatsApp entre consulta y consulta. Pero tampoco puede contestarlo un programa diciendo qué hacer: eso es trabajo del veterinario.
ClaudIA hace justo lo que le toca: recoge el motivo con las palabras del dueño, avisa a tu equipo al momento y ofrece la primera cita libre de hoy. Si la clínica guarda horas para urgencias, las usa. Y si lo que cuenta es de los que nadie duda —un atropello, que no respira bien—, le dice en una frase que llame o venga ya.
Fuera de horario, da el teléfono y la dirección de urgencias que tú hayas puesto —el tuyo si atiendes 24 horas, o el del hospital con el que trabajas— y deja apuntado el aviso para que lo veas al abrir.
Lo que no hace nunca: preguntar por síntomas, decir si algo es grave o puede esperar, ni recomendar un medicamento o un remedio casero. Esa conversación es del veterinario, y ClaudIA se la lleva a él.
Cómo funciona
- Escribes tu teléfono de urgencias y si atiendes las 24 horas.
- Si quieres, reservas horas del día que solo se ofrecen a urgencias.
- Ante algo urgente, ClaudIA avisa al equipo con el motivo literal y ofrece la primera cita.
- Fuera de horario, da tu teléfono de urgencias y deja el aviso para la mañana.
«Mi gato lleva toda la tarde intentando vomitar y no puede». ClaudIA no opina sobre lo que puede ser: le da el teléfono de urgencias que tienes puesto, le dice que llame ya y deja el aviso con el mensaje tal cual. El lunes, al abrir, sabes qué pasó y a quién llamar para saber cómo está.
ClaudIA atiende, agenda, recuerda y avisa a tu equipo. Lo clínico —qué tiene el animal, si es urgente, qué darle— lo decide siempre el veterinario.