Que ninguna mascota se quede sin su cita
Lista de espera: la hora que se libera no se pierde
Cuando no hay hora y alguien la quiere, se apunta en la lista. Lo que cambia es lo que pasa después: cuando una cita se cae, alguien tiene que acordarse de mirar la lista y llamar, y entre consulta y consulta nadie se acuerda.
ClaudIA avisa sola en cuanto una hora queda libre y se la da a quien conteste primero. Si en unas horas no contesta, se la ofrece al siguiente.
Cómo funciona
- Quien no encuentra hora se apunta desde la propia conversación.
- Al cancelarse una cita, ClaudIA avisa a quien estaba esperando.
- El primero que dice que sí se queda con la hora y la agenda se actualiza.
Se cae una revisión de las diez. A las diez y cinco la tiene alguien que llevaba una semana esperando para la ecografía de su perra, y nadie del equipo ha tenido que levantar el teléfono.
ClaudIA atiende, agenda, recuerda y avisa a tu equipo. Lo clínico —qué tiene el animal, si es urgente, qué darle— lo decide siempre el veterinario.