Que ninguna mascota se quede sin su cita
Recordatorios que evitan las consultas vacías
Una cita a la que no viene nadie es una hora de consulta que no vuelve. Y en una clínica muchas citas se dan con semanas de antelación —la revisión, la segunda dosis—, así que hay tiempo de sobra para que se olvide.
ClaudIA manda un recordatorio el día antes, con el nombre de la mascota, que pide confirmación. Quien no piensa venir suele decirlo si se lo pones fácil, y con veinticuatro horas esa hora todavía se le puede dar a otro.
Cómo funciona
- El recordatorio sale solo, con tu texto y en el idioma en el que escribe el cliente.
- Quien confirma queda marcado en la agenda; quien no puede, se cancela y su hora queda libre.
- Si hay lista de espera, esa hora se ofrece sin que nadie tenga que acordarse.
«Al final no puedo llevar a Toby mañana». Con un día por delante, la hora se le da a quien estaba esperando y la segunda dosis de Toby queda movida al jueves en la misma conversación.
ClaudIA atiende, agenda, recuerda y avisa a tu equipo. Lo clínico —qué tiene el animal, si es urgente, qué darle— lo decide siempre el veterinario.